El brazo ejecutivo de la Unión Europea manifestó el viernes que está preparado para defender una multa de 120 millones de euros (137 millones de dólares) contra la red social X, después de que el gobierno de Estados Unidos respaldara esta semana un esfuerzo legal de Elon Musk para que el caso sea desestimado.
La Comisión Europea multó a X a finales del año pasado por infracciones de las históricas normas digitales del bloque, lo que avivó las tensiones con Washington.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos indicó el jueves que había presentado una solicitud para apoyar la petición de X de que el caso sea anulado en el Tribunal General de la Unión Europea. Es la segunda vez en tres meses que el Departamento de Justicia interviene para defender a una empresa propiedad de Musk.
El Departamento de Justicia presentó en julio una moción para intervenir en una demanda de derechos civiles que alega que xAI, de Musk, opera ilegalmente decenas de turbinas de gas natural para abastecer de energía a un centro de datos de IA de 20.000 millones de dólares en Mississippi.
En ese caso, la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) y otros grupos sostuvieron que xAI no obtuvo un permiso para su planta eléctrica, ubicada cerca de viviendas, escuelas e iglesias, lo que generó riesgos para la salud de las familias del norte de Mississippi y de la cercana Memphis, y vulneró la Ley Federal de Aire Limpio.
El presidente Donald Trump y el hombre más rico del mundo parecieron bajar el tono a una guerra de palabras que dejó atónitos a Washington y a Wall Street el año pasado, después de que Musk calificara las exenciones fiscales y los recortes de gasto de Trump como una "abominación repugnante".
Musk asistió el jueves por la noche a una cena de Estado organizada por Trump en honor del líder de China, Xi Jinping, junto con otros titanes tecnológicos.
La multa de la UE contra X, que siguió a una investigación de dos años, fue la primera sanción impuesta en virtud de las normas digitales del bloque que regulan el contenido en línea. Los organismos reguladores señalaron que las marcas de verificación azules de X infringían las reglas porque implicaban "prácticas de diseño engañosas" y podían exponer a los usuarios a estafas y manipulación.
El portavoz de la Comisión Europea, Thomas Regnier, declaró el viernes que redactar legislación destinada a proteger a sus ciudadanos es un "derecho soberano" de la UE.
"Aplicamos nuestra legislación de manera objetiva, transparente y con un caso sólido", afirmó ante los periodistas. "Estamos listos para defender nuestra postura ante los tribunales. Tenemos muchas pruebas a nuestra disposición, y como siempre, será el tribunal quien decida".
La comisión es el principal organismo encargado de hacer cumplir la Ley de Servicios Digitales de la UE, integrada por 27 países, que exige a las empresas tecnológicas que limpien sus plataformas en línea bajo amenaza de cuantiosas sanciones económicas.
Pero ese conjunto de normas se ha convertido en un punto de fricción con el gobierno de Trump, y funcionarios de Estados Unidos lo han criticado por considerar que equivale a censura en línea.
El Departamento de Justicia advirtió que la multa, si se mantiene, "podría tener importantes implicaciones" para las plataformas en línea de Estados Unidos y otras empresas que prestan servicios digitales en la UE.
El fiscal general adjunto Brett Shumate, de la División Civil del Departamento de Justicia, señaló en el comunicado del jueves que la "Comisión Europea intentó de manera inapropiada ampliar su autoridad regulatoria para alcanzar a empresas estadounidenses que no están presentes ni operan dentro de su jurisdicción".
"No toleraremos que la Comisión Europea incurra en un exceso regulatorio para intentar controlar motores estadounidenses de innovación y crecimiento económico", sostuvo.
Cuando se le preguntó si el Departamento de Justicia había informado a la comisión que tenía la intención de respaldar a Musk, Regnier respondió: "No necesitamos que se nos informe de nada".
Indicó que la comisión no espera que el caso perjudique las relaciones entre Bruselas y Washington, en particular en las conversaciones para mitigar el daño de los aranceles impuestos por el gobierno de Trump.
"Desde nuestra perspectiva, nada cambiará por un caso de la Ley de Servicios Digitales", expresó.